domingo, 7 de octubre de 2012

4º Tv spot de Borian.




-Nunca intentaré impedirte que cambies el mundo.

*

La frontera del Pantano de Krossanh estaba siendo atacada por los ejércitos de Fandralth, hermano de Gorometh. Desde la vanguardia solo se escuchaba un único grito. ¡Luchar! ¡Luchar hasta la muerte, la de ellos o la nuestra, luchar!
La capitana Kaylah se movía ágilmente entre la locura que imperaba en el campo de batalla. El fuego de los magos había transformado lo que antaño fue un exuberante bosque en el infierno más ardiente. Disparó una flecha a un lancero que cargaba contra ella y antes de que cayera sobre el suelo saltó utilizando el cuerpo inerte del soldado como impulso. Desde el aire y con una velocidad sobrehumana comenzó a acribillar a sus enemigos mientras daba vueltas sobre sí misma. Los pulmones los tenían colapsados por el humo, a todos les costaba respirar y tanto el sol como el cielo habían sido eclipsados por un mar de ceniza y humo. Al caer alzo la vista y contempló un pequeño resquicio de luz entre tanta destrucción. La salvación que se le presentaba era consumirse con su preciado bosque entre las llamas

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-Porque la gente ve en ti la fuerza y el coraje que ellos necesitan.

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Borian cabalgaba sobre Robusto junto a todos sus compañeros por las inmensas llanuras de Terania. Aunque los ejércitos de Gorometh hubieran pasado por ahí hacia tan apenas unas semanas la hierba crecía fuerte y vigorosa. Sorana necesitaba contemplar con sus propios ojos su tierra natal, pues el deseo de ver a su familia en la villa de Arha-Draconis era demasiado intenso como para no pensar en ello.

-Ves, Sorana, Terania es demasiado fuerte hasta para Gorometh, al igual que sus gentes. Estarán divididos en clanes pero creo que no han tenido en cuenta el respeto que vosotros le tenéis a Terania.- Comentó Alhan que cabalgaba junto a ella intentándola apoyar.

-Es mucho más que respeto, Alhan. La belleza e importancia de Terania trasciende a lo físico. Los jinetes que cabalgaban antaño por estas tierras eran los defensores de los dragones. Por eso todos los clanes se habrán reunido en el Reino de los Dragones pasado la Cordillera de los picos de fuego.- Señaló una enorme cadena montañosa que actuaba como una verdadera muralla natural.

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-El creer no es una elección sino una convicción.

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-¡Borian! ¡Están atacando la frontera del Pantano de Krossanh!- Un jovenzuelo corría hacia ellos. Los refugiados reunidos en el Bosque de la calma se levantaron rápidamente. Borian se subió presto a Robusto.

-¿Qué vas a hacer?- Pregunto incrédulo Alhan.

-¡Ayudarles!- Bramó Borian.- ¡Morirán si no hacemos algo!- Todos comenzaron a rodear al joven héroe.

-Es una locura. La frontera está pérdida y el pantano también. Nos superan en número.

-¡Nos superaran en número, pero no en coraje ni en espíritu! ¡Valor, valor es lo que se necesita! ¡El mundo creerá en nosotros si hacemos esto! ¡Antes de que salgamos de este bosque la noticia de nuestra partida ya estará en circulación! Y antes de llegar a Sernalh... ¿Sabéis qué nos encontraremos? ¡Personas sin miedo, personas libres de la corrupción de Gorometh! ¿Qué nos encontraremos en Rhyrr? ¡El futuro más esperanzador que jamás hayáis podido imaginar porque una vez más la gente le demostrará a toda Ascalon que la esperanza no solo la brindan los rebeldes sino todos aquellos que quieran cambiar el mundo!- Borian dio la vuelta a Robusto y salió al galope seguido por el resto de refugiados, amigos y rebeldes.

*

-Pues está claro, Borian, que el mundo no cambiará si tú no das el primer paso.- Comentó finalmente el Maestro Kael-North.

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-¡Capitana Kaylah mirar al horizonte! ¡Nos ayudan!- La verdad de aquellas palabras no albergaba dudas, una marabunta de jinetes cargaba contra la retaguardia del ejercito de Fandralth.

-¡BORIAN!- Aquel grito de guerra se imponía a la locura reinante en el campo de batalla.

Los jornaleros de los campos en las Comarcas centrales alzaron la vista a los cielos, empuñaron sus armas caseras y se lanzaron a luchar por la libertad.

-¡BORIAN!

Los cuernos de batalla resonaban a lo largo y ancho de toda Ascalon. La esperanza, la luz y la bondad enardecían el espíritu de las personas.

-¡BORIAN!

-¡Avanzar sin temor a la oscuridad, nuestro es el día, nuestra la victoria! ¡Por todo aquello que vuestro corazón ama de esta buena tierra! ¡Cargar!- Borian azuzó a Robusto para que fuese el primero en chocar contra la retaguardia del ejercito de Fandralth.

-¡BORIAN! 

domingo, 30 de septiembre de 2012

3º Tv spot de BORIAN.




Contemplamos a aquellos que nos apoyan sea cual sea la situación que vivíamos…

-Perseverancia, Maestro. Ahí es donde reside toda nuestra esperanza. Estoy seguro de que el mal y la oscuridad no acabará mañana. Que esta insólita guerra no tendrá su fin hasta dentro de más tiempo. Eso no quiere decir que no vaya a salir ahí fuera de nuevo, a ese terrible mundo de sombras, por el mero acto de la perseverancia, Maestro. Tú me enseñaste que si no intentáramos grandes cosas, jamás las hubiéramos logrado. Déjeme hacer esto por Banastor, por las personas, por mí y por Elizabeth. Sobre todo por ella.- Hablar de ella ya no le suponía tristeza alguna, sino todo lo contrario. Hablar de ella le daba fuerza, coraje, paz y añoranza. El Maestro Kael-North se le acercó colocó una mano sobre su hombro y sonrío.

-Mi joven aprendiz. Llevo demasiado tiempo entrenando a muchísimos jóvenes, más de los que te podrías imaginar y a día de hoy todavía me seguís impresionando. Yo jamás te detendría, Borian. No lo hice cuando te marchaste a rescatar a Galia, no lo haré ahora y no lo haré nunca.- Se fundieron en un abrazo de comprensión y cariño, lo que realmente necesitaba Borian en aquellos momentos.

*
Contemplamos a las personas que nos hacen parecer únicas…

La noche era maravillosa, habían establecido un campamento al abrigo del Bosque de la calma. Borian contemplaba las preciosas luces que todavía albergaba Sernalh en cada casa. Hasta la siguiente mañana no se iban a adentrar en la ciudad, por lo que allí descansaban todos.
Alice se mantenía despierta a pasar de lo tardía de la hora y lo miraba con aquellos hermosos ojos azules turquesa. Al final ella se había unido, junto con Mugrin, Sorana, Lair, Elenor, Alhan, Aedan y él. No estaba muy seguro de lo que sentía hacia Alice, pero era un sentimiento muy fuerte desde el primer momento en que la vio. Un sentimiento que solo había demostrado con una única persona… Elizabeth.

*
Contemplamos la destrucción de nuestros más amados lugares…

-¡No!- El grito desgarrador de la capitana Kaylah al observar como su preciado bosque era consumido por las llamas. Le dolía que aquel fuego calcinase la hermosura de aquel lugar, pero la mataba por dentro que fueran los hombres de Gorometh quienes hacían aquello. Podían enfrentarse a ella, e incluso matarla, pero la naturaleza no tenia culpa de las imperfecciones del ser humano.
Con un grito se lanzó al ataque junto con sus hombres, los que quedaban. Las flechas silbaban e impactaban en los cuerpos de los magos que avanzaban en sus maquinas de guerra. Las lágrimas le recorrían su hermoso rostro a causa del humo y del agonizante deseo de que todo aquello acabase.

*
Contemplamos a nuestros enemigos…

El carruaje se detuvo por orden de Anarim en mitad del camino. Delante de ella se encontraban Borian y su grupo observándola atentamente sin bajar de sus monturas. El corazón del joven dio un vuelco, a la vez que se aceleraba su ritmo cardiaco. Se había prometido no matar a nadie más, pero en ningún momento pensó en Anarim al hacer aquella promesa.

-Borian, tenemos que hablar.- Le dijo mientras le sugería que fuera hasta ella con la mano derecha.

A pesar de la desaprobación de su equipo él se acercó hasta ella. Agarraba con mucha fuerza el mango de su espada para recordarse a sí mismo que su muerte no la traería de nuevo a la vida.

*

En nosotros reside la oportunidad de cambiar las cosas, no contemplándolas sino actuando.

-Cuando alguien está destinado a hacer grandes cosas en el mundo le es imposible esquivar su destino. Nuestra capacidad de actuación es muy limitada, pero no si se cuenta con la suficiente fuerza de las personas que te rodean. Cabías en la palma de mi mano, Borian. Cuando eras un bebe y te recogí del río no eras más grande que mi mano.- Banastor tenía alzada a duras penas su brazo y se señalaba la palma. Le dije una vez a Anarim que ibas a ser mejor de lo que nadie imaginaba. Afrontaste el mundo con todas sus imperfecciones y por supuesto sus virtudes. No lo sabías porque yo no te lo dije en su momento. Ascalon no es alegría y color y nos ha mantenido postrados mucho tiempo. Has conseguido soportarlo sin dejar de avanzar. Tú sabes lo que vales y vas a tener que soportar los golpes. Tú eres capaz de todo, has sido mi hijo y sin lugar a dudas lo mejor de mi vida junto con Elizabeth.

-Voy a salvarte, Banastor.- Sentenció Borian.

domingo, 5 de agosto de 2012

KNIGHTWOLF - Teaser Trailer




La paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad,  justicia, amor y libertad. Cuando la verdad es un mero susurro en la oscuridad más profunda del mundo, cuando la justicia quede eclipsada por el autentico horror de la verdad, cuando el amor sea sustituido por una justicia dolorosa y cuando la libertad sea solamente para los soñadores, entonces en ese día… ¡llegará mi resurgir!

*

Nowe volvía hacer acto de presencia en los medios de comunicación del mundo entero, reflejándose una vez más una de sus actuaciones como salvador de la gente. La familia Frost contemplaba el televisor mientras cenaban en su lujosa mansión londinense.

-Es un maldito asesino, nadie sabe de dónde apareció y todos lo tratan como si fuera el nuevo Mesías. -El padre da un fuerte golpe sobre la mesa.

-Es un héroe, padre. Tiene la capacidad de actuar, pero más importante todavía, tiene la responsabilidad de hacerlo. Él es lo que el mundo necesita.

-¡No es mi héroe! -Se levanta de su sitio rojo de ira. -El mundo ya sufrió las consecuencias de tenerlo en él. Ese hombre, hijo mío, es el cáncer de este nuestro mundo y el de los demás.

-Me niego a admitirlo, ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno. -Nathan se levanta de la mesa y abandona la mansión adentrándose en la espesura del bosque.

*

-Se avecina un mal del que ningún hombre podrá escapar, señor Nathan. Se acerca el fin de los tiempos y los responsables ya están aquí.

-Nowe nos salvará.

-Nowe sucumbirá a él.

*

-Cuando sea demasiado tarde para actuar, la gente preguntará: ¿Quién fue el responsable de todo este mal asolador? Y el mundo contestara: Nowe Drakengard.



· NUEVO UNIVERSO DRAKENGARD ·
KNIGHTWOLF

RENACE

17/08/12

sábado, 19 de mayo de 2012

Nuevo TV spot de Borian.



Dolor.
Borian observaba desde la lejanía como Sorana lloraba desconsoladamente arrodillada sobre la tierra quemada de lo que una vez fue su único hogar con la sombra de la imponente montaña de nombre Sarel cubriéndolos a ambos, el día desaparecía al igual que el sentimiento de justicia del corazón de aquella muchacha que clamaba venganza con sus propias lágrimas.
El nombre de aquel lugar se desvanecía como un susurro arrastrado por las fuertes corrientes de aire… Arha Draconis.

Desesperanza.
Borian percibía la grave situación de los rebeldes que se hallaban en el inmenso pantano de Krossanh. Innumerables heridos se agitaban, mascullaban plegarias, maldecían, sollozaban, se rendían… Morían. Las palabras no eran necesarias en aquel lugar, ya no. Los gestos de consolación sobraban y las frases de ánimo sonaban más desconsoladoras que otra cosa. La guerra, así es la guerra, los padres entierran a sus hijos en estos tiempos. ¿Qué le puedes decir a un padre que pierde un hijo más que la esperanza se fue con él?

Angustia.
Borian contemplaba con sus dos espadas desenfundadas recubiertas de sangre y suciedad como los cadáveres de tanto enemigos y amigos se amontonaban a su alrededor. ¿Acaso quedaría alguien para vivir el mundo que intentaba desesperadamente conseguir? Un mundo que tal vez no consiguiera ver. El hecho mismo de ganar una pequeña escaramuza como aquella suponía más una pérdida que una propia victoria. ¿Acaso no luchaban por la vida? No podían culpar a Gorometh de aquellas barbaries, no. Los responsables de aquello solo podían ser ellos mismos.

Desaliento.
Borian examinaba los rostros de las personas que fueron sus más cercanos en Theras. Rostros cuyos dueños no querían mostrar, pero en realidad manifestaban la dura represión que había caído sobre ellos. Iba montado sobre Robusto seguido por Alhan, Sorana y un grupo de rebeldes afines a su causa que posiblemente evitaban sus miradas porque sabían lo que significaban. Borian en cambio, necesitaba mirarles a los ojos a todos porque una vez más, sabía por lo que tenía que ser fuerte.

Héroe.
-Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos.- Ambos caminaban juntos por la sala de trofeos de la Academia.- Basta un instante para hacer un héroe y una vida entera para hacer un hombre de bien, porque no hay héroe en la soledad, los actos sublimes están determinados siempre por el entusiasmo de muchos.- La sensación que embargaba a Borian de paz, tranquilidad y protección que emanaban de aquel hombre ciego, su maestro, era indescifrable.
-Tú eres un héroe, Maestro.- Se detuvieron enfrente del arma que acabó la guerra contra los Eldars.
-Creo que un héroe es quien entiende la responsabilidad que conlleva su libertad.- Ante aquella afirmación del Maestro Kael-North, Borian solo pudo asentir conforme miraba la preciosa espada que descansaba sobre su soporte.
-Volvamos a esos días felices en lo que había héroes, Maestro.- Comentó finalmente Borian con tono serio, pero a la vez esperanzador.